Las hernias abdominales son un problema frecuente que pueden causar una protuberancia, dolor o molestias al realizar esfuerzos físicos. La cirugía es el único tratamiento definitivo para reparar una hernia.
La Dra. Leddy C. Ortega realiza cirugía de hernias en Mérida mediante técnicas abiertas y laparoscópicas, ofreciendo un tratamiento seguro y una recuperación rápida para cada paciente.
¿Qué es una hernia?
Ocurre cuando una parte del intestino o del tejido graso sobresale por una zona débil de la pared abdominal.
Síntomas
• Bolita en abdomen o ingle.
• Dolor o molestia al esfuerzo.
• Aumento de tamaño al estar de pie.
• Sensación de pesadez.
Tratamiento
La cirugía es el tratamiento definitivo para reparar la hernia y prevenir complicaciones como el encarcelamiento o la estrangulación.
¿Qué es una hernia?

Una hernia ocurre cuando una parte del intestino, grasa u otro tejido sobresale a través de una zona débil de la pared abdominal.
Puede aparecer en la ingle, el ombligo, sobre cicatrices de cirugías previas u otras áreas del abdomen.
Aunque al inicio puede ocasionar pocas molestias, las hernias no desaparecen por sí solas y con el tiempo suelen aumentar de tamaño o provocar complicaciones que requieren atención urgente.
Factores de riesgo

- Edad
- Obesidad
- Levantar objetos pesados
- Tos crónica
- Estreñimiento
- Embarazo
- Cirugías abdominales previas
- Antecedentes familiares
Síntomas relacionados de hernia
Bolita o aumento de volumen en el abdomen o la ingle
Es el signo más común. Generalmente aumenta al estar de pie, toser, hacer esfuerzo o levantar objetos pesados, y puede disminuir al acostarse.
Dolor o molestia al realizar esfuerzos
El dolor suele aparecer al cargar peso, hacer ejercicio, toser o permanecer mucho tiempo de pie. Algunas personas lo describen como una sensación de presión o ardor.
Sensación de pesadez o tirantez
Muchas personas sienten incomodidad o pesadez en la zona afectada, especialmente al final del día o después de realizar actividad física.
Aumento progresivo del tamaño de la hernia
Con el paso del tiempo la hernia puede hacerse más grande, por lo que el tratamiento suele ser más complejo si se retrasa.
Náuseas y vómito
Cuando la hernia se complica y una parte del intestino queda atrapada, pueden aparecer náuseas, vómito y distensión abdominal.
Dolor intenso y una hernia que no se puede reintroducir
Si la hernia presenta dolor intenso, cambia de color o ya no puede regresar al abdomen, puede tratarse de una urgencia médica que requiere valoración inmediata.
Tipos de hernias
Las hernias pueden presentarse en diferentes zonas de la pared abdominal.
Cada una tiene características particulares y requiere una valoración para determinar el tratamiento más adecuado.
Es el tipo de hernia más frecuente, especialmente en hombres.
Se presenta como una protuberancia o “bolita” en la región de la ingle, que suele hacerse más evidente al caminar, toser, levantar objetos pesados o realizar esfuerzos.
Al inicio puede causar únicamente molestias leves o sensación de pesadez; sin embargo, con el tiempo puede aumentar de tamaño y ocasionar dolor.
Cuando una parte del intestino queda atrapada dentro de la hernia, puede convertirse en una urgencia médica.
Síntomas frecuentes:
- Bolita en la ingle.
- Dolor o ardor al esfuerzo.
- Molestia al caminar o permanecer mucho tiempo de pie.
- Sensación de presión o pesadez.

La hernia umbilical aparece alrededor del ombligo debido al debilitamiento de la pared abdominal. En los adultos suele relacionarse con obesidad, embarazos, aumento de la presión dentro del abdomen o esfuerzos repetitivos.
Generalmente se observa como una pequeña protuberancia que aumenta al toser o realizar esfuerzos y puede acompañarse de dolor o molestias. En la mayoría de los adultos no desaparece por sí sola y el tratamiento definitivo es la cirugía.
Síntomas frecuentes:
- Bolita en el ombligo.
- Dolor al realizar esfuerzos.
- Aumento de tamaño con el paso del tiempo.
- Molestias al cargar objetos pesados.

La hernia incisional aparece sobre la cicatriz de una cirugía previa cuando la pared abdominal pierde parte de su resistencia durante la cicatrización.
Puede desarrollarse meses o incluso años después de una operación.
Con frecuencia aumenta de tamaño progresivamente y puede dificultar las actividades cotidianas si no se trata de forma oportuna.
Síntomas frecuentes:
- Protuberancia sobre una cicatriz quirúrgica.
- Dolor o molestia al esfuerzo.
- Sensación de debilidad en la pared abdominal.
- Incremento gradual del tamaño.

La hernia epigástrica se localiza en la línea media del abdomen, entre el esternón y el ombligo.
Generalmente es pequeña y se produce por la salida de grasa o tejido a través de una zona débil de la pared abdominal.
Aunque algunas personas presentan únicamente una pequeña bolita, otras pueden experimentar dolor, especialmente al realizar esfuerzos físicos o contraer los músculos del abdomen.
Síntomas frecuentes:
- Pequeña protuberancia en la parte superior del abdomen.
- Dolor localizado al esfuerzo.
- Sensación de presión o molestia.
- Aumento del tamaño con el tiempo.

¿Cuándo debo operarme?


Cuando existe dolor o molestias frecuentes
Si la hernia limita tus actividades diarias o provoca dolor al caminar, hacer ejercicio o cargar objetos, es recomendable valorar la reparación quirúrgica.
Cuando aumenta de tamaño
Una hernia que crece con el tiempo puede hacer que la cirugía sea más compleja y aumentar el riesgo de complicaciones.
Si existe riesgo de encarcelamiento o estrangulación
Cuando una parte del intestino queda atrapada dentro de la hernia, puede interrumpirse el flujo sanguíneo y convertirse en una urgencia que requiere cirugía inmediata.
Antes de que ocurra una complicación
La cirugía programada suele ser más segura, permite una mejor planificación y generalmente ofrece una recuperación más rápida que una operación de urgencia.
¿Cómo es la cirugía de una hernia?
La cirugía es el único tratamiento definitivo para reparar una hernia.
El objetivo es cerrar el defecto de la pared abdominal, reforzar la zona debilitada y disminuir el riesgo de que la hernia vuelva a aparecer.
La técnica más adecuada dependerá del tipo de hernia, su tamaño, si ya ha sido operada anteriormente y de las características de cada paciente. Durante la consulta de valoración se determina cuál es la mejor opción para cada caso.
En la cirugía abierta se realiza una incisión directamente sobre la hernia para acceder a la zona afectada y reparar el defecto de la pared abdominal.
En la mayoría de los casos se coloca una malla quirúrgica para fortalecer la reparación y disminuir el riesgo de recurrencia.
Esta técnica continúa siendo una excelente opción para muchos pacientes, especialmente en algunas hernias umbilicales, incisionales o cuando existen condiciones específicas que hacen más conveniente este abordaje.
Ventajas
- Técnica segura y ampliamente utilizada.
- Excelente opción para diversos tipos de hernias.
- Recuperación favorable en la mayoría de los pacientes.

La cirugía laparoscópica se realiza mediante pequeñas incisiones por donde se introduce una cámara de alta definición y el instrumental quirúrgico necesario para reparar la hernia desde el interior del abdomen.
Al igual que en la cirugía abierta, generalmente se utiliza una malla para reforzar la pared abdominal.
En pacientes seleccionados puede ofrecer beneficios como menor dolor postoperatorio, incisiones más pequeñas y una recuperación más rápida, permitiendo reincorporarse antes a las actividades habituales.
No todas las hernias requieren cirugía laparoscópica; la decisión se toma de manera individual durante la valoración médica.
Beneficios potenciales
- Incisiones pequeñas.
- Menor dolor postoperatorio.
- Recuperación más rápida en pacientes seleccionados.
- Mejor resultado estético.

¿Se utiliza una malla?
En la mayoría de las reparaciones de hernias se utiliza una malla quirúrgica biocompatible diseñada para reforzar la pared abdominal.
El uso de malla ha demostrado disminuir significativamente el riesgo de que la hernia vuelva a aparecer en comparación con algunas reparaciones realizadas únicamente con puntos.
La necesidad de colocar una malla depende del tipo y tamaño de la hernia, por lo que la decisión siempre se individualiza para cada paciente.
¿Qué tipo de anestesia se utiliza?
La mayoría de las cirugías de hernia se realizan con anestesia general, aunque en algunos casos pueden emplearse otros tipos de anestesia dependiendo del procedimiento y de las condiciones del paciente.
Antes de la cirugía, el médico anestesiólogo realiza una valoración completa para elegir la opción más segura.
¿Cuánto dura la cirugía?
El tiempo de la cirugía varía según el tipo y la complejidad de la hernia.
En la mayoría de los casos el procedimiento dura entre 45 y 120 minutos, aunque algunas hernias grandes o complejas pueden requerir más tiempo.
Muchas cirugías de hernia se realizan de forma ambulatoria, permitiendo que el paciente regrese a casa el mismo día, siempre que su evolución sea favorable.
Recuperación después de la cirugía
La recuperación suele ser rápida y progresiva.
La mayoría de los pacientes experimentan una mejoría importante durante los primeros días y pueden retomar sus actividades habituales de manera gradual siguiendo las indicaciones médicas.
Caminar desde el primer día
Se recomienda comenzar a caminar pocas horas después de la cirugía, ya que esto favorece la circulación, disminuye el riesgo de complicaciones y acelera la recuperación.
Dolor postoperatorio
Es normal presentar molestias leves o moderadas durante los primeros días. Generalmente el dolor puede controlarse con los medicamentos indicados por el cirujano y disminuye progresivamente conforme avanza la recuperación.
Regreso al trabajo
El tiempo para reincorporarse al trabajo depende del tipo de actividad que realice el paciente.
- Trabajo de oficina: aproximadamente entre 1 y 2 semanas.
- Trabajo con esfuerzo físico o carga de peso: habitualmente entre 4 y 6 semanas, dependiendo de la evolución y del tipo de reparación realizada.
¿Cuándo puedo hacer ejercicio?
Se recomienda evitar cargar objetos pesados y realizar ejercicio intenso durante las primeras semanas.
Las caminatas pueden iniciarse desde el primer día y la actividad física se incrementa de forma gradual conforme avance la recuperación y bajo las indicaciones del cirujano.
¿Cuándo debo acudir nuevamente con mi cirujano?
Debes comunicarte con tu médico o acudir a valoración si presentas:
- Fiebre mayor de 38 °C.
- Dolor intenso que no mejora con el tratamiento indicado.
- Enrojecimiento importante, salida de pus o mal olor en la herida.
- Sangrado abundante.
- Inflamación progresiva o una nueva protuberancia en la zona operada.
- Náuseas, vómito persistente o dificultad para evacuar.

¿Por qué elegir a la Dra. Leddy C. Ortega?
- ✔ Atención personalizada.
- ✔ Explicación clara del diagnóstico.
- ✔ Cirugía basada en evidencia.
- ✔ Seguimiento postoperatorio.
- ✔ Comunicación cercana con el paciente.
- ✔ Cirujana General certificada.
- ✔ Explicación clara de todas las dudas.
- ✔ Consultorio en Mérida.
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